Historia del Origami (折り紙)

por Raquel Méndez; fotos de Jordi Ferré

El origen de la palabra procede de los vocablos japoneses "oru" (plegar) y "kami" (papel). Este no ha sido su único significado, ya que a través del tiempo este arte ha tenido cambios en el nombre que lo identifica. En los primeros siglos de su existencia se le llamaba Kami por el significado que se había creado para papel, que en realidad era homónimo de la palabra que se usan para los espíritus de los dioses. Pasaron los siglos y tomó el nombre de Orikata, que significa "ejercicios de doblado". No fue hasta 1880 que se desarrolló la palabra origami a partir de las raíces "oru" y "kami" antes mencionadas. Uno de los centros importantes en el género del origami es España, en donde asignaron el vocablo papiroflexia al arte geométrico de hacer plegados para figuras de papel.

El origami se originó en China alrededor del siglo I o II d.C., y llegó a Japón en el siglo VI. Comenzó como un arte que, como muchos otros en la cultura japonesa, estaba más basado en la imaginación o el simbolismo que en el realidad: unos simples pliegues evocaban, por ejemplo, el espíritu de un animal, una flor, o un pájaro, en vez de reproducir una detallada representación del mismo.

La tradición japonesa

En las siguientes generaciones, el Origami se volvió familiar en muchos aspectos de la cultura japonesa. En la Era Heian (794-1185) el origami formaba una parte significativa de la vida ceremonial de la nobleza japonesa. Los guerreros samuráis intercambiaban regalos adornados con Noshi. Los nobles de la religión sintoísta celebraban las bodas con vasos de sake decorados con mariposas (macho y hembra) de papel, representando al novio y la novia.

Los maestros de la ceremonia del té recibían sus diplomas especialmente doblados de una forma que al abrirlos ya no podían ser plegados de la misma forma sin añadir nuevos dobleces, lo cual indicaba que el documento ya había sido visto.

Cuando el papel se volvió más accesible en precio y pudo utilizarlo cualquier persona, no solo los nobles, el origami adquirió un nuevo rol ceremonial como un medio de estratificación social.

Durante el periodo Muromachi (1338-1573) el estilo del origami sirvió para distinguir las clases entre la aristocracia de los samurai.

En la Era Tokugawa (1603-1867) la "democratización" del origami ocurrió como arte japonés y florecimiento cultural. En este período se observa la aparición de la base pájaro documentada en la antiquísima publicación de origami Senbatsuru Orikata (cómo plegar cien grullas).

El arte del papel plegado en Japón no se denominó origami hasta la Era Showa (1926-1989). Se le llamaba "orisue" u "orikata" en la Era Edo (1602-1868) y "orimono" hacia finales del siglo XIX y principios del XX. El documento más antiguo con una referencia inequívoca al origami es un poema compuesto por Ihara Saikaku en 1680.

Adachi Kazuyuki no discriminaba entre el origami ceremonial y el de entretenimiento en su libro "Kayaragusa" (a veces también denominado "Kan-no Mado") escrito alrededor de 1845.

El origami clásico europeo. El origami no es un arte exclusivo japonés

En la edición de 1490 de "Tractatus de Sphaera Mundi", escrito por Johannes de Sacrobosco (John of Hollywood) y reeditado más de 60 veces en el siglo XVII, podemos ver una imagen similar al Bote en "Ramma Zushiki". Se trata de un bote en origami, que seguramente no viene de Japón porque en aquel tiempo el único origami que existía allí era ceremonial.

Hay referencias fidedignas sobre el origami en el siglo XIX en toda Europa. El Museo Nacional de Alemania y el Museo de Arte Tradicional Sajón tienen piezas plegadas de caballos y jinetes realizadas alrededor de 1810 ó 1820. Hacia mediados del siglo XIX, Friedrich Fröbel creó en Alemania el primer jardín de infancia, con un sistema que incluía "ocupaciones" entra las que se contaba el origami, al que categorizada como forma de vida. Y enseñaba geometría elemental con él, como forma de conocimiento. Las fuentes japonesas incluyen muy pocos modelos europeos del siglo XIX. Incluso actualmente son pocos los japoneses que conocen la "pajarita", aunque es bien conocida por casi todos los españoles. Por otro lado, en esos años no se conocía en Europa la grulla, aunque era un plegado clásico japonés.

Los modelos del origami clásico europeo se basaban en pliegues de 45º, en tanto que los del orizuru japonés consistían mayoritariamente en pliegues de 22.5º. En ambos casos se usaba solamente papel cuadrado o rectangular. Las formas del origami clásico de Europa y Japón son tan diferentes que parecen haberse desarrollado de forma independiente.

No se conoce el origen del origami europeo, pero se lo relaciona con los certificados de bautismo de los siglos XVI y XVII, que se plegaban con lo que hoy llamamos base de molino de viento.

Origami tradicional

Con la Restauración Meiji, el intercambio entre Japón y Europa llevó a una fusión del origami de oriente y occidente. Los japoneses importaron los modelos Fröbelianos y los incorporaron a su propio sistema educativo. Por otro lado, en occidente comenzaron a adoptar los modelos del origami japonés. El repertorio del origami evolucionó desde ahí para formar la médula de lo que hoy llamamos origami tradicional.

Los japoneses también comenzaron a producir papel para origami, de estilo occidental (generalmente llamado "kami"). En el origami tradicional los modelos pasan de mano en mano, enseñados de generación en generación y a menudo cambian de forma y nombre. Niños y adultos introducen variaciones o improvisan nuevos modelos. Esta creatividad posible con el origami es lo que llevó a Fröbel a incluirlo como disciplina educativa. Lamentablemente, en la actualidad, la tendencia predominante es la repetición e imitación, y esto a su vez ha hecho que se lo eliminara de los currículos educativos.

Los modelos del origami tradicional viajan lejos en tiempos muy cortos, cruzan incluso las fronteras cuando la gente se desplaza. La grulla japonesa migró a Europa y se convirtió en el pájaro que aletea. Y entonces Miguel de Unamuno, activo entre fines del siglos XIX y principios del XX, creó varios modelos inspirado por ésta. En Europa la palabra origami no se usó hasta la década de 1950. Se le llamaba "papierfalten" en alemán y "paper holding" en inglés, mientras que en español se utilizaba la palabra papiroflexia y "pajarita" no se refiere sólo al modelo, sino al origami en general.

El Origami Tradicional nació y se desarrolló en el intercambio cultural entre Oriente y Occidente, no es algo exclusivamente japonés, sino un híbrido.

Origami moderno

En el origami tradicional, los plegados y nombres se transmitían anónimamente, no como la creación de alguien en particular. El origami moderno, surgido a mediados del siglo XX se basa en un paradigma completamente distinto. Las secuencias de pliegues se consideran modelos diseñados por creadores. El padre del origami moderno podría ser Uchiyama Koko, quién patentó sus modelos. Actualmente algunos creen que los modelos de origami deberían tener copyright. Esta idea de que hay individuos que poseen la propiedad intelectual de ciertos plegados es típica del origami moderno. La creatividad se atribuye al diseñador y a los aficionados se les deja el rol de apreciar y reproducir. Se prefieren modelos que tengan no solo una buena forma, sino buenas secuencias de plegado. Y además se pone énfasis en que sean reproducibles.

Los diagramas con instrucciones para el plegado de una pieza son esenciales en el origami moderno, puesto que representan al modelo mismo. Y contienen la secuencia completa. El origami tradicional japonés tenía una forma de representación similar, pero no describía todo el plegado.

La regla predominante es el plegado de un cuadrado de papel sin utilizar cortes ni engomado. Y existe una premisa implícita de que los modelos se pliegan con papel para origami, enfatizando la simplicidad de un arte que sólo requiere de un pedazo de papel. En consecuencia, un modelo que requiere de más de una hoja se considera bueno cuando se lo realiza con papeles de la misma media y se arma sin encolado.

En las décadas de los 50 y 60 se creó un círculo internacional integrado entre otros por Yoshizawa Akira, Takahama Toshie, Honda Isao, Robert Harbin, Gershon Legman, Lillian Oppenheimer, Samuel Randlett, y Vicente Solórzano-Sagredo, quienes contribuyeron a la popularización del arte en sus respectivos países. Publicaron modelos de diseñadores de Japón, Europa y América en japonés y en inglés. También fundaron asociaciones internacionales y nacionales. A propuesta de Lillian Oppenheimer, la palabra "origami" fue adoptada como nombre universal para este arte. Los símbolos de notación utilizados por Yoshizawa fueron adoptados por Harbin y Randlett, y se convirtieron en el estándar internacional.

Origami matemático

A menudo utilizamos la secuencia de pliegues de un modelo en otros y en consecuencia muchas piezas tienen formas en común en la primera parte del plegado. Estas se denominan "bases" cuando están plegadas de acuerdo al análisis geométrico. Uno de los primeros relevamientos de bases fue realizado por Uchiyama Koko en los años 30 y por Vicente Solórzano-Sagredo en la década de los 40.

Los nuevos modelos en el origami moderno dependen de unas pocas bases establecidas. La base Pájaro se usa no sólo para hacer pájaros sino también animales y flores. Casi no se inventan nuevas bases, pero sí combinaciones de las existentes, como la de Pájaro con la de Rana.

Cuando plegamos una base y luego la desplegamos obtenemos un patrón desplegado (crease pattern). El estudio geométrico de estos patrones desde los años 80 ha allanado el camino para la creación de nuevas bases y el significado del término es ahora completamente diferente. Supongamos que un diseñador crea un nuevo modelo, un Pegaso por ejemplo, probablemente lo haga desde un plegado al que llame base Pegaso.

Maekawa Jun y Peter Engel comenzaron independientemente este tipo de origami matemático. Ambos notaron que los patrones desplegados consistían en una serie de triángulos y rectángulos. Dividieron el patrón desplegado en estas "unidades" y les cambiaron la disposición para crear nuevos patrones. En otras palabras, de esta manera diseñan nuevos modelos antes de plegarlos. La teoría avanzada ha sido desarrollada por Meguro Toshiyuki, Kawahata Fumiaki, Robert Lang y otros.

Por medio de este método podemos realizar modelos muy complejos con una sola hoja cuadrada de papel y sin tijeras. Y el patrón desplegado es parte integral del modelo, junto a la pieza y la secuencia de plegado.

Origami artístico

Desde lo años 50, Yoshizawa Akira ha explorado las posibilidades expresivas del papel plegado y ha demostrado que el origami posee el potencial de ser una forma de arte. Su trabajo ha influenciado el origami artístico de hoy día, en los que las piezas no sólo representan la apariencia de objetos sino también son expresión de las emociones, tienen vida propia.

En el origami artístico la elección del papel es importante. El Kamon-ori de Uchiyama es un perfecto ejemplo. Yoshizawa innovó con el plegado húmedo y Michael LaFosse crea su propio papel como parte de la obra.

El origami artístico no es reproducible, porque diferentes artistas producen obras diferentes aunque realicen los mismos pliegues. Entre los exponentes más conocidos de esta vertiente podemos mencionar a Eric Joisel, Michael LaFosse y Giang Dinh.

Origami modular

La primera evidencia histórica de un diseño modular proviene de un libro japonés de Hayato Ohoka publicado en 1734 titulado "Ranma Zushiki". Tiene una lámina con un número de modelos tradicionales entre los cuales hay un cubo modular al que llama "tematebako" o "baúl mágico". Isao Honda en su "World of Origami" parece tener el mismo modelo al que llama "caja cúbica". Son seis módulos derivados del plegado Menko, que forman las caras del cubo.

Existen otros diseños modulares japoneses, entre ellos los kusudamas (o bolas medicinales). Generalmente las partes están unidas con hilo. El término kusudama es aplicado a veces en forma errónea a estructuras tridimensionales más o menos redondeadas.

Existen algunos modelos modulares en la tradición china, particularmente la Pagoda y el Loto. Las posibilidades inherentes al diseño de piezas basadas en la repetición de un plegado no se exploraron hasta mediados de los años 60, cuando la técnica fue reinventada por Robert Neale en los EEUU y luego por Mitsonobu Sonobe en Japón. Desde entonces la técnica del origami modular se ha popularizado enormemente y existen actualmente miles de modelos y diseños de módulos.

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