一月一日: Oshôgatsu (お正月)
el Año Nuevo japonés

por Jordi Ferré

Como en todo el mundo, los japoneses celebran de forma muy especial la llegada del año nuevo. De hecho, en el caso de Japón podría decirse que es la fiesta más importante y especial de todo el calendario. Es la más importante porque es la única en que la gran mayoría hace fiesta, incluidos museos, instituciones, sitios para visitar, establecimientos hoteleros (especialmente los establecimientos más familiares), cosa muy importante a tener en cuenta si se viaja a país nipón en estas fechas. Y es la más especial porque en realidad no es solo un día de fiesta, sino una sucesión de actividades que se llevan a cabo a lo largo de varios días.

Para los japoneses el año nuevo es una rotura y un renacimiento, una rotura y final de ciclo para todo lo que ha sucedido el año anterior y un renacimiento de cara al año que entra, generalmente rodeado de familia y amigos, con los que se suele realizar los acontecimientos que se llevan a cabo.

Como ya he mencionado, las actividades relacionadas con el año nuevo tienen lugar durante bastantes días, unos antes de que acabe el año y que encaminan a la gente hacia la rotura con el año anterior, la propia celebración del año nuevo, generalmente en casa con la familia, y otros para celebrar el renacimiento y prepararse para lo que sucederá durante el año nuevo. Como siempre sucede, estas actividades pueden variar de una zona a otra, el tiempo y las nuevas generaciones pueden relegar algunas al olvido y potenciar otras nuevas, pero a continuación trataré de comentar la mayor parte.

Bonenkai (忘年会): durante los días y semanas previas es habitual que los compañeros de trabajo, estudios, etc. Hagan fiestas para olvidar el año, de forma muy similar a las cenas de empresa que cada vez son más populares en nuestras latitudes, a pesar de que son más breves, y generalmente más parecidas a "salir a beber después del trabajo". De hecho, una traducción bastante literal de su nombre sería "reunión para olvidar el año".

Ôsoji (大掃除): más que un evento, podríamos definirlo como la tradición de hacer limpieza general y a fondo en casas, negocios y tiendas, para "purificar el ambiente" y tener un buen inicio de año.

Pero no solo hay que purificar la casa y los negocios, sino también el alma, y es por eso que en los días previos a fin de año es habitual saldar todas las deudas para poder tener prosperidad económica y buenas relaciones. También se trata de saldar las promesas incompletas y agradecer la ayuda recibida mediante unos regalos especiales denominados seibo (歳暮).

Kadomatsu (門松): literalmente "puerta de pino", es un adorno floral formado por cañas de bambú, símbolo de la persistencia, y de pino, símbolo de la larga vida, que se colocan en la entrada de las casas y tiendas, para dar la bienvenida a los dioses de la buenas suerte que nos visitan y como residencia temporal para ellos. Generalmente se colocan a mediados de Diciembre y se dejan hasta el siete de Enero, día en que se dice que los dioses regresan al cielo.

Ômisoka (大晦日): la noche de fin de año la familia suele reunirse alrededor de la televisión, en la que emiten alfunos programas tan populares, que los propios artistas que aparecen se "pelean" para poder salir en ellos, ya que acaban siendo los más vistos de todo el año (y es un gran prestigio para los seleccionados participar). De todos ellos posiblemente el Kōhaku Uta Gassen producido por el canal NHK sea el más popular de todos. En él dos grupos de famosos compiten por ganarse al público.

Toshi-koshi soba (年越しそば): la noche de fin de año se comen estos fideos, también denominados "fideos de fin de año", unos fideos soba especialmente largos y delgados, que se cree proporcionan una larga y próspera vida.

Jyoya no Kane (除夜の鐘): cuando se próxima la medianoche, en los templos budistas se tocan 108 campanadas que representan el número de pecados del ser humano. Al escucharse las campanadas se dice que se pueden "tirar" los pecados del año para empezar el nuevo año "limpios". Las 107 primeras campanadas son por el año que se va, y la número 108 ha de coincidir con el inicio del Año Nuevo.

Hatsumôde (初詣): la primera visita al santuario (generalmente shintoista) puede realizarse a lo largo de la primera semana del año, pero hay mucha gente que después de medianoche se viste con sus mejores ropas para ir al templo, donde queman los antiguos amuletos protectores y compran otros nuevos (omamori - お守り). Lo habitual es rezar por el año nuevo, consultar el omikuji (おみくじ), una predicción u horóscopo que venden en los templos, pero que en este caso es válido para todo el año, y tal vez beber un poco de amazake (甘酒), una bebida dulce y poco alcohólica que la mayoría de templos ofrece en estas fechas; o, según las regiones, otoso (屠蘇 – literalmente "derrotar los espíritus malignos"), un sake medicinal que se bebe para depurar las enfermedades del año anterior y propiciar una larga vida, así como llevar la paz al hogar. El otoso se sirve en tres copas lacadas de tamaños distintos y por la forma de prepararse es apto para que lo beban todos los miembros de la familia.

Hatsuhinode (初日の出): el primer amanecer del año representa el renacimiento y por eso generalmente se sigue desde lugares altos o playas que permitan disfrutar de él. También algunos dojo hacen entrenamientos especiales al amanecer seguidos de celebraciones especiales.

Osechi Ryōri (おせち料理): es la comida tradicional de Año Nuevo, y está compuesto por diversos platos que utilizan componentes relacionados con la prosperidad y los deseos de buena salud (los platos concretos acostumbran a cocinarse antes de Fin de Año (se pueden conservar perfectamente unos cuantos días) de forma que incluso quién se encarga de cocinarlos puede disfrutar de la familia y del año nuevo. Estos platos se presentan en unas cajas lacadas tipo bento denominadas jûbako que distribuyen la comida en tres pisos: en el primero se colocan los platos dulces y los entremeses; los paltos al vapor y las conservas en vinagre en el segundo; y en el tercero los platos cocinados. Generalmente en estas comidas también se incluye zoni (雑煮), que es una sopa con pasta de arroz mochi.

Nengajō (年賀状): los últimos días del año se envían estas tarjetas de año nuevo que, en un día de mucho trabajo, el servicio de correos entrega en su totalidad exactamente el día de Año Nuevo. Estas tarjetas suelen tener motivos que se corresponden con el animal del calendario chino correspondiente al año entrante. Los nengajô adquiridos al servicio de correos japonés incluyen un número que permite participar al receptor de la tarjeta en un sorteo tipo lotería en que se pueden ganar diversos regalos (nunca regalos monetarios). Los números ganadores se hacen públicos a mediados de Enero.

Otoshidama (お年玉): el primer día del año, padres y abuelos entregan a los niños unos sobres con dinero para que se compren lo que quieran. La cantidad entregada puede variar muchísimo, pero no es raro que los más generosos entreguen más de 10.000 Yen a los más pequeños.

Kakizome (書初め): es la primera escritura o caligrafía del año. La tradición marca que se escriba una frase expresando un deseo, sueño o sentimiento de alegría por el inicio del año. Generalmente se realiza el día 2 de Enero, pero en las escuelas (que están en plenas vacaciones de invierno), lo hacen la semana siguiente, al reiniciarse las clases.

Fukubukuro (福袋): otra costumbre de Año Nuevo que se dice fue creada a finales de la Era Meiji por los grandes almacenes Matsuya de Ginza es vender bolsas de productos con un contenido desconocido y aleatorio, por un precio global que, en conjunto puede llegar a significar hasta un 50% de descuento. El contenido depende del comercio, pero en determinados casos pueden llegarse a incluir objetos de gran valor por un precio "ridículo". Este sistema, que en buena parte es para atraer clientes, también está relacionado con la idea de empezar el año sin stocks (hacer limpieza de todo lo del año anterior). Actualmente son una mayoría los comercios que adoptan esta práctica, y en algunos casos las colas para adquirirlos pueden ser inmensas. No en vano su nombre en japonés está formado por los kanji fuku (福, suerte, buena fortuna) y fukuro (袋, bolsa). Evidentemente, adquirir una "bolsa de la buena suerte" es una buena forma de empezar el año con buen pie.

Finalmente, decir que antiguamente también era habitual que los niños pinten el primer ojo de un daruma para conseguir cumplir un sueño, y jugar a hanetsuki (羽根突き), una especie de bádminton japonés.

Y ya para acabar este artículo, tan solo recordar el saludo típico que se intercambia al empezar el año:

akemashite omedetou gozaimasu
(明けましておめでとうございます!)

Hora local/japonesa

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